NUESTRA FE

 
 

Dios es tres Personas; el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Dios es, fue, y siempre lo será. Dios es perfecto en carácter. Dios es el Creador de todas las cosas. Dios creó todas las cosas buenas. Los seres humanos son creados a imagen de Dios.

Nuestra relación con Dios se rompió a través del pecado. El pecado es nuestra elección de rechazar a Dios y actuar en oposición a Su carácter perfecto. En nuestro estado pecaminoso somos totalmente desesperanzados e incapaces de regresar a nuestro Creador. Con el fin de restaurar la relación, Dios se hizo hombre y caminó entre nosotros en la persona de Jesucristo. Pagó nuestra deuda de pecado a través de Su muerte en la cruz, y nos aseguró la vida eterna por medio de Su resurrección.

Debido a Su sacrificio y por Su gracia, somos nuevos, y se nos invita a ser parte de Su familia creyendo en El y caminando en obediencia a Sus mandamientos.

 

Como Sus hijos nos da el don del Espíritu Santo. El Espíritu Santo nos condena por el pecado, nos consuela y nos guía hacia la correcta comprensión y la vida correcta. Somos capaces de comunicarnos con Dios a través de la oración, y aprendemos quién es Dios, y cuál es Su voluntad a través de la Biblia y la obra del Espíritu Santo en nuestra vida.

Nuestro camino de fe está destinado a ser compartido con un cuerpo de creyentes. Como cuerpo, podemos cuidar, alentar, corregir, orar y amar a cada miembro. Nuestra fe debe ser evidente en nuestra vida y ser demostrada por el amor en acción hacia Dios y hacia los demás.

Dios nos da gran gozo y paz perfecta al confiar en El y conocerlo mejor. ¡El desea que nuestra vida sea un hermoso testimonio de Su obra en nosotros, llevándonos a Su gloria!